La lucha contra la pobreza y el hambre ha sido siempre el motivo central de las campañas de Manos Unidas, contribuyendo a trabajar por la consecución de los objetivos del milenio. “Tenemos un compromiso para la transformación de nuestro mundo, borrar la pobreza y escribir un mundo mejor”. De este modo describía Álvaro Mohedano, nuevo sacerdote encargado del apoyo a esta organización católica, el lema y motivo central de la campaña de 2015, en la que el eslogan aparece enmarcado con un lápiz con goma de borrar.
Por su parte, la presidenta de Manos Unidas en Alcázar, Emilia Salinas, explicó el proyecto para el que irá destinada la recaudación de la campaña este año. Se trata de la construcción de una escuela de primaria en Makeni (Sierra Leona), con un bloque de 6 aulas, un pozo y unas letrinas, que ofrecerá educación a 300 niños y niñas. Remarcó que la educación es “fundamental” en este país, en especial para las niñas, ya que son preparadas desde los 6 años para el matrimonio y para ser madres; a través de la ablación, un rito de mutilación genital. “Se pretende que la escuela eduque en dignidad y enseñe los derechos humanos para que, en un futuro, estas niñas y niños tengan la libertad de elegir”. Para la consecución de este proyecto se necesitan 81.448 euros que desde Manos Unidas –con la participación de los Arciprestazgos Mancha Norte y Mancha Este- están seguros de conseguir; ya que otros años la recaudación ha sido cercana a los 80.000 euros, sólo contando con las poblaciones integradas en uno de estos dos Arciprestazgos.
Las actividades previstas en Alcázar para el desarrollo de esta campaña se desarrollarán a lo largo de todo el mes de febrero. Entre ellas los tradicionales ‘Juegos contra el Hambre’, la carrera de la moneda, comida solidaria o el clásico Festival contra el Hambre.






































































