Hoy el Cerro de San Antón, en el que se sitúan los molinos de viento de Alcázar de San Juan han podido contemplar el cambio experimentado en la fisonomía del paisaje que hay a sus pies. Tanto estos monumentos manchegos como la llanura que hay a sus pies se han teñido de blanco por un momento por la leve nevada que ha caído alrededor de las 3 de la tarde.
Lo mismo ha sucedido por otros rincones del municipio, si bien en el casco urbano apenas ha podido cuajar y en los casos en los que esto ha pasado, se han deshecho de inmediato.





































































