No saben cómo pudo pasar, pero intuyen que la persona o personas que entraron a robar en el colegio aprovecharon la procesión de la Candelaria desde la Iglesia de la Trinidad a la de Santa Quiteria del lunes por la tarde para colarse y quedarse escondidos en algún sitio para después perpetrar el robo.
El caso es que a la mañana siguiente cuando llegaron, se encontraron con las puertas de los despachos de dirección y secretaría «destrozadas, los documentos fuera, todo abierto… y se habían llevado el dinero», explicó para manchainformacion.com el director del centro, Ismael Ramos.
Toda la comunidad educativa «siente especialmente lo sucedido», ya que el dinero que se llevaron era la recaudación del «Bocadillo solidario», actividad con la que ayudan a financiar proyectos en países en vías de desarrollo dirigidos a personas en situación desfavorecida. Ramos también lo lamenta porque «habitualmente no hay dinero en el colegio, pero este día los que se lo llevaron, tuvieron suerte».





































































