Los minutos previos al partido se aprovecharon para anunciar las cláusulas de acuerdo, al que habían llegado en la reunión de clubes del pasado miércoles. Los jugadores guardarían un minuto de silencio en señal de protesta, por las medidas aprobadas, en las que deberían dar de alta en la Seguridad Social a futbolistas y demás trabajadores.
Los jugadores se reunieron en mitad del campo, y como habían anunciado, esperaron un minuto exacto para empezar la que sería la 25º jornada. El partido se adelantó al sábado, como gesto de solidaridad con los jugadores que disfrutarían de sus fiestas de Carnaval.
El Gimnástico salió al campo a por todas, sin mucho que perder, buscaban una gran victoria en casa, y eso se veía en la cara de los jugadores que presionaban y buscaban ocasiones que no se materializaban en gol. En el minuto 17, Tito consiguió batir al defensa daimieleño, marcando un golazo, pero el Daimiel CF despertó, y Sergio Esteban, jugador natural de Alcázar de San Juan, contestaba en el minuto 21 empatando el partido.
Todo parecía indicar que el marcador iba a llegar al descanso igualado, pero el colegiado observó una falta peligrosa, dentro del área, que Sergio volvió a transformar en gol en el minuto 41. El Gimnástico quería igualar, por todos los medios y tras un penalti no señalado, y una decisión arbitral injusta, el colegiado sancionó a Adri con una tarjeta amarilla del partido y expulsó del banquillo al delegado, José Antonio Castellanos.
La segunda parte empezaba con pitos y abucheos a los colegiados desde la grada, poco acertados en muchas ocasiones, pero no enturbiaron la magnífica tarde de Sergio Esteban, que en su pueblo natal volvía a marcar dos tantos más en los últimos 45 minutos. El Gimnástico sufrió la expulsión de otro jugador, viendo mermada la plantilla numéricamente.
El Daimiel se llevó tres puntos muy valiosos para luchar por la permanencia, y el Gimnástico se queda tocado y hundido. El próximo fin de semana volverá a salir a ganar, como ya nos tienen acostumbrados. Las victorias llegarán si se sigue trabajando duro.

































































