A juicio de la presidenta, esta decisión de los monarcas -adoptada tras el ofrecimiento realizado por el Gobierno regional a la Casa Real- demuestra, una vez más, la cercanía y el cariño que los Reyes siempre han manifestado hacia nuestra región, así como su interés por participar en aquellos acontecimientos que representan un impulso y una proyección para Castilla-La Mancha.



































































