Con motivo del Día Mundial del riñón, la Federación Nacional de Asociaciones para la Lucha Contra las Enfermedades del Riñón (ALCER) está desarrollando una campaña informativa sobre la prevención por todo el territorio español, en diferentes hospitales, centros sanitarios y lugares públicos.
En la provincia de Ciudad Real, el Hospital La Mancha Centro de Alcázar de San Juan se ha sumado a esta campaña, “Salud Renal para todos”, acogiendo una mesa informativa en la que la trabajadora social de ALCER en la provincia, María del Carmen Salcedo, junto a una voluntaria, ha informado a los usuarios del centro sobre cómo prevenir las enfermedades del riñón, a la vez que se les ha tomado la tensión y se les ha entregado un folleto explicativo en el que se recogen las ocho recomendaciones más importantes; entre ellas una alimentación sana, ejercicio moderado o el control de la tensión arterial. “Se trata de concienciar a la población sobre la importancia de la prevención y hacerles llegar los principales factores de riesgo”, explicó Salcedo que comentó que ALCER está llevando a cabo una estrategia, a nivel nacional, con el objetivo que todos los pacientes renales sean atendidos del mismo modo en los diferentes centros del Sistema Sanitario.
Los profesionales del hospital alcazareño han apoyado la campaña de ALCER y resaltan los avances, en estos últimos años, en el tratamiento de las enfermedades renales. La Coordinadora de transplantes del Mancha Centro, Carmen Martín, señaló que “cada vez estamos más concienciados con la donación” e indicó que, en el último año, 82 personas han sido transplantadas de riñón en Castilla La Mancha, 12 de ellas pertenecientes al área sanitaria del Mancha Centro. Los transplantes se han realizado en Albacete y Toledo. No obstante, Martín dijo que “hay aún muchos pacientes pendientes de ser transplantados”, una alternativa que se aplica cuando la enfermedad renal ha llegado a su punto límite.
Por su parte, Rocío Valverde, nefróloga del centro alcazareño, comentó que cada vez más se realiza el “transplante en vivo” –que en el caso del riñón puede hacerse- más rápido que esperar la donación de un cadáver. Muchas de estas donaciones son “cruzadas” cuando el donante no es compatible. Es decir, se consigue otro riñón de un donante vivo compatible y se intercambian los receptores. Antes de llegar a esta última alternativa existen otro tipo de tratamientos como la diálisis.
El director médico del Hospital La Mancha Centro, Juan Sánchez, insistió que las enfermedades renales “se pueden prevenir” y que una de las mejores formas de hacerlo es a través de una dieta saludable y el control de la tensión arterial y otros factores de riesgo como es la diabetes.




































































