El alcazareño José Luis Samper, además de plasmar en sus obras el amor por su pueblo, dedicó también algunas de ellas al manchego más internacional, Don Quijote de La Mancha.
Acuarelas, óleos, tinta china y grabados muestran diferentes escenas del Quijote, con guiños a Alcázar de San Juan. Una interpretación muy personal que invita a leer la obra de Cervantes y que se suma a las diferentes actividades que, durante todo este año, se desarrollarán en la localidad con motivo del IV Centenario.




































































