El buen tiempo y la afición comprometida del Gimnástico de Alcázar, nos acompañaron durante la tarde del domingo, para ver puntuar al equipo local despues de cuatro meses de sequía. El equipo descendido matemáticamente, no baja los brazos, y demostraron que pese a los problemas económicos, son capaces de plantar cara a un equipo como el Atlético Ibañés.
En la primera mitad el Atlético Ibañes salió a sentenciar el partido, los jugadores mantenían sus posiciones y mostraban un juego en profundidad, que embriagaba a los espectadores. A pesar de tener claras oportunidades, Adolfo falló un mano a mano con el guardameta alcazareño, y Andrés Logroño finalizó su exhibición, parando un fuerte lanzamiento en contraataque, en el minuto 20. Minutos después, tras ser atentido en el terreno de juego, pidió el cambio, un tirón en el musculo piramidal derecho, le tocó el nervio ciático que pasa por debajo y le impedía continuar el partido. El marcador lucía 0-0 en el descanso.
La segunda mitad dejó menos juego, Balbino defendió con uñas y dientes su portería, parando un penalti al Atlético de Ibañes, con su correspondiente rechace. El Gimnástico supo tapar y frenar al rival, intentó alguna jugada ensayada desde los saque de esquina, pero la lucha igualadísima en el terreno de juego finalizó así, 0-0 en el marcador final. Reaparto de puntos para los equipos, y alegría para los alcazareños, que sumán un punto más en Tercerá División.
































































