


Una imagen sobria, en un blanco y negro virado, que muestra al Cristo fundador de la Hermandad de la Buena Muerte y la talla actual es la composición que Txus Leal ha utilizado en el cartel del XXV Aniversario y que muestra de forma sencilla la historia de la conocida como Hermandad de los Estudiantes.
En 1986, Victoriano Chico, entonces guardián del Convento de San Francisco, propuso a un grupo de jóvenes alcazareños que realizaran un Vía Crucis en Semana Santa en torno al Cristo de la Buena Muerte. Así lo hicieron pero, en 1989, estuvo a punto de desaparecer. Así que 9 de estos jóvenes, pertenecientes a diferentes movimientos religiosos, propusieron que se fundara una Hermandad para seguir organizándolo y evitar que desapareciera. El padre Manuel Ortega los apoyó y el 2 de enero de 1990 se refundó la Hermandad del Cristo de la Buena Muerte que ha perdurado hasta nuestros días. Una vez en marcha esta nueva cofradía alcazareña se solicitó al imaginero José Manuel Bonilla Cornejo presupuesto para realizar una talla del Cristo, debido al mal estado de la imagen de escayola original. Este escultor facilitó a la Hermandad el pago de la imagen que se bendijo el 11 de noviembre del año 1995. Con el cambio del Cristo, la Hermandad comenzó a reflotarse y cada año se sumaban nuevos hermanos cofrades. En 25 años han pasado de 9 socios fundadores a tener un total de 130 y, además de procesionar al Cristo de la Buena Muerte, también lo hacen con el paso de María Santísima de la Concepción y la Santa Veracruz. Este último paso, como comentaba una de las integrantes de la Hermandad, vocal de cultos y socia fundadora, María del Carmen Leal, es ya “la escuela de los costaleros de Alcázar”.
Además del cartel del XXV Aniversario, el escultor Pedro Huertas, ha diseñado un logotipo que une la Tau franciscana con los colores marianos, respetando la sobriedad de la orden franciscana, igual que el cartel, en el que se aprecian los tonos marrones de sus hábitos.
El próximo 3 de mayo, la Hermandad conmemorará el XXV aniversario de su refundación con un Via Crucis que seguirá –pero en dirección contraria- el recorrido original que realizaba paradas en las capillas de todos los Cristos de la localidad: Cruz Verde, Zalamea, Cristo de Villajos y la Cruz de Santa Quiteria. El único que ha desaparecido en este tiempo es el ‘Cristo de las enagüillas’ que se situaba en la calle Policarpo Lizcano. La procesión saldrá del templo de San Francisco a las 18:00 horas.
Ese mismo día, a la una de la tarde, la Hermandad celebrará una Función Solemne en San Francisco, tras la que tendrán un especial reconocimiento hacia otras hermandades de Alcázar que les han estado apoyando en estos años, como es la del Santo Entierro y la Cofradía de La Soledad de Santa Quiteria, al igual que la de Jesús Caído, La Verónica y La Dolorosa con la que comparten espacio.
VIA LUCIS
Por segundo año, el 30 de mayo realizará también por la tarde un Vía Lucis con María Santísima de la Concepción que lucirá un nuevo vestido en granate y dorado diseñado por Pedro Huertas y que ha regalado a la hermandad. Así lo comunicó a manchainformacion.com su Hermana Mayor, Dionisia Hernández.





































































