A pesar que Rosa Melchor, la que será la nueva alcaldesa de Alcázar después del 13 de junio, mencionó la posibilidad que todos los grupos con representación municipal entraran a formar parte de la Junta de Gobierno, como así sucedía en otras épocas; el PP, según confirmó su portavoz, Diego Ortega, “no” ha recibido este ofrecimiento. Sí manifestó su respeto hacia el PSOE, la lista más votada, y valoró como positivos los resultados obtenidos por su partido en las pasadas elecciones municipales, 5.632 votos que les han dado 8 concejales.
“El PP está en la oposición y seguiremos trabajando como lo hemos hecho hasta ahora, con responsabilidad, en defensa de los intereses generales de los vecinos y realizando una oposición constructiva que promueva el diálogo, el consenso y un ambiente normalizado en el Ayuntamiento”. Hizo hincapié en que desde su partido están convencidos que “nuestro proyecto es el mejor para la localidad” y que habrá cuestiones como la remunicipalización de Aguas de Alcázar que “no apoyarán”.
Ortega considera que remunicipalizar el servicio que su partido y CxA capitalizaron “para salvar la empresa que estaba en quiebra, con una deuda de 8 millones de euros” sería un “error”; no sólo político, sino porque “crearía un agujero económico en el Ayuntamiento muy grande, ya que habría que pagar a Aqualia en torno a 16 millones de euros para rescindir el contrato”. Valoró que la remunicipalización “es una irresponsabilidad” y que la mejor opción “es dejar las cosas como están porque se hicieron bien, valorando el interés general de los vecinos”.





































































