Ortega apuntó que la legislatura 2011-2015, en la que los ciudadanos de Alcázar decidieron dar su confianza al PP, que ha gobernado junto a CxA, “ha marcado un antes y un después en la historia de la democracia en la localidad”, ya que ha sido la primera vez que el PP ha estado al frente del Ayuntamiento, tras años de Gobierno socialista. “Los vecinos apostaron por el cambio y por otra forma de hacer política. Nos ha tocado hacerlo en circunstancias adversas, en momentos de crisis económica, con los ingresos municipales muy reducidos, con menos recursos, teniendo que realizar ajustes y gobernando con austeridad y controlando el gasto. No hemos podido hacer todo lo que nos hubiera gustado por esta razón, porque había que mantener los servicios, salvar la situación y situar Alcázar en la senda de la recuperación económica y del crecimiento. A todo esto se han sumado otros obstáculos, muchas veces por parte de la oposición y, a pesar de todo, hemos finalizado la legislatura con la satisfacción del deber cumplido”.
El alcalde popular mencionó algunas de las acciones realizadas en estos cuatro años por el Gobierno de PP y CxA, entre ellas, la “mejora de la transparencia y la cercanía del Ayuntamiento con los vecinos”; además de otras cuestiones de tipo económico como la “reducción de la deuda municipal en más de un 50%, el mantenimiento de todos los servicios y la mejora de algunos, las bonificaciones fiscales a las familias más desfavorecidas; la reducción del IBI y la congelación de impuestos y tasas municipales o haber sido capaces de dar viabilidad a la empresa de Aguas de Alcázar”. Apuntó que “gracias a muchas de estas medidas, a partir del año 2013, empezaron a verse resultados y comenzó a consolidarse una tendencia de descenso en el desempleo en la localidad. Se han sentado las bases para la creación de empleo que ha sido, desde el primer momento, la máxima prioridad del PP”.Ortega aseguró que, tanto él como su partido, finalizan la legislatura “con orgullo por el trabajo realizado en favor del bien común”.
En cuanto a inversiones y proyectos realizados, remarcó que “hemos podido terminar muchos proyectos paralizados por falta de pago”. Entre ellos mencionó la finalización de la CM-420 y su reconversión en la ‘Avenida de Adolfo Suárez’, la terminación del nuevo edificio del colegio público ‘El Santo’, la finalización de las obras y el equipamiento del nuevo pabellón ‘Vicente Paniagua’ (a falta de la urbanización exterior y los accesos), el inicio de las obras del Recinto Ferial (uno de los proyectos que contó con mayores dificultades para su puesta en marcha), además de diferentes reformas y mejoras en calles, plazas y parques de la ciudad, en colegios y edificios municipales, con el fin de mejorar la accesibilidad.
Como mención aparte, destacó la “especial atención y prioridad que hemos dado al colectivo de personas dependientes”. En este sentido señaló “el esfuerzo” realizado en la “mejora de la calidad asistencial” en recursos como el Centro de Día ‘Frida Kahlo’ o la Residencia ‘Joaquín Rodrigo’, así como la “mejora” en servicios como el de Atención Temprana y la puesta en funcionamiento de la planta de salud mental en el Hospital Mancha Centro.
Diego Ortega concluyó su balance agradeciendo el trabajo “de todos”, desde los miembros de la corporación municipal y su propio equipo, pasando por el personal del Ayuntamiento, las diferentes asociaciones alcazareñas y colectivos hasta los medios de comunicación. “Gracias a todos por hacer ciudad”.
EN LA OPOSICIÓN
A partir de la investidura de la nueva alcaldesa, Rosa Melchor, Ortega pasará a ser el portavoz de la oposición y retomará su trabajo como profesor de secundaria. Anunció su intención de “no solicitar la liberación” y se puso a disposición de la nueva primer edil para “colaborar por Alcázar”. Volvió a mencionar que el PP “hará una oposición constructiva, responsable y coherente” y que “trabajaremos con la misma ilusión y las mismas ganas con las que lo hemos hecho en estos cuatro años”.
VALORACIÓN PERSONAL
Terminó diciendo que, a nivel personal, la experiencia de ser alcalde de Alcázar “ha sido grata y enriquecedora”. También apuntó que “me voy con la conciencia tranquila porque, en todo momento, he intentado hacerlo lo mejor posible, con fallos y con aciertos, pero siempre tomando decisiones mirando por mi pueblo, pensando en lo mejor para Alcázar y sus vecinos”. Por último, pidió “perdón” a todas aquellas personas y colectivos “a los que mis decisiones como Alcalde hayan podido hacerles sentir perjudicados, porque esta no ha sido mi intención en ningún momento”.






































































