En su discurso, la portavoz socialista auguró que Julián Nieva será un gran alcalde que en cada decisión pondrá por delante a las personas “porque urge rescatarlas” y que estará a la cabeza en la defensa de los intereses de Manzanares.
Labián dijo que los ciudadanos han querido que no haya una mayoría absoluta y que el camino se haga de la mano. También avisó que el nuevo gobierno no dedicará tiempo a hablar de herencias recibidas y sí a solucionarlas con responsabilidad. Lejos del austericidio apeló a la austeridad, “porque ahorrar mil euros puede suponer una oportunidad laboral de un mes para una persona”.
Y es que según Labián, lo prioritario es el empleo y no mirar a otro lado ante este problema. Pidió confianza y paciencia a los ciudadanos, y aunar esfuerzos al resto de grupos políticos para remar en la misma dirección, siendo constructivos y realistas porque, “antes que políticos, todos somos vecinos de Manzanares”.


































































