Niños y niñas desfilaron desde el Paseo de la Estación hasta la Plaza de España donde, con la colaboración de Cruz Roja, se celebró una fiesta para ellos, con mascletá de caramelos y chucherías.
Por delante, un fin de semana lleno de pólvora, música y color para recordar la historia medieval ligada a Alcázar de San Juan, un lugar de la Mancha –campo de batalla- por donde pasaron diferentes culturas y dónde árabes y cristianos dejaron su impronta.






































































