Esta edición comenzó mal con un acto de inauguración reducido a la mínima expresión. FERCAM venía siendo inaugurada por ministros (Arias Cañete) o presidentes de Castilla-La Mancha (Cospedal), acompañados de los más altos cargos institucionales: secretarios de Estado, Consejeros, parlamentarios nacionales, diputados provinciales, alcaldes de toda la provincia… Este año, más que una feria nacional parecía una feria comarcal, con Alejandro Alonso y José Mª Barreda cortando la cinta y la sola compañía de Alcaldes y concejales de Membrilla y San Carlos del Valle.
Serna ha recordado el proceso de profesionalización y especialización que tuvo FERCAM en las cuatro ediciones anteriores de la mano del gobierno Popular: separación temporal de las fiestas locales, reintroducción de la Ganadería, eliminación de la sección de “Muestras” no relacionadas con lo Agroalimentario y sobre todo trabajo, muchísimo trabajo de la mano de los expositores y profesionales agrarios.
Los recortes, además de en la inauguración, siguieron con las catas de vino. Anteriormente éstas se realizaban en número de ocho y eran impartidas por una docena de enólogos manzanareños que ejercen en diversas zonas vitícolas de toda España. Este año se han ofrecido cuatro catas, la mitad, dirigidas por un mismo enólogo sin ninguna vinculación con Manzanares.
Pero sin duda la ausencia más clamorosa ha sido la de la Ganadería, sector estrella en las últimas ediciones. Sólo se mantuvieron las dos subastas de sementales, de ovino y de caprino, suprimiendo una tercera y eliminando la presencia de las asociaciones de criadores de diversas razas. El malestar entre los ganaderos ha sido más que notorio, puesto que algunos tenían preparados lotes de animales para FERCAM desde hace meses.
Detalles del desconocimiento en esta materia han sido el montaje de corrales que ha impedido la conexión de los bebederos automáticos (los animales han aguantado la ola de calor sin agua corriente), la realización de los talleres de animales para niños sin animales o las desafortunadas declaraciones del concejal responsable, Pablo Camacho, que ignora absolutamente todo sobre este sector, anunciando para el futuro la compraventa presencial de animales que la legislación prohíbe, por citar sólo una de las “perlas” del responsable de la feria.
Por último, las manifestaciones de los actuales responsables municipales sobre la posibilidad de volver a unir FERCAM con las fiestas, denota un desprecio absoluto al sentido de la Feria Nacional del Campo, a su profesionalización y al trabajo realizado durante décadas por corporaciones de distinto signo, pero particularmente al progreso experimentado por FERCAM bajo la dirección del Partido Popular.


































































