Así lo trasladó a los medios Alicia Illescas que denunció que con esta reforma “el PP vuelve a atacar los derechos fundamentales de las mujeres y sigue alimentando la brecha de la desigualdad, considerándonos incapaces de tomar decisiones sobre nuestro futuro, sobre cuándo queremos ser madres e imponiéndonos una maternidad forzada o empujándonos a un aborto clandestino e inseguro”.
Illescas matizó que la actual Ley del aborto “no dice que todas las menores puedan interrumpir su embarazo sin el consentimiento de los padres. Lo habitual es que, en la mayoría de los casos, acudan a la clínica acompañadas por ellos. Sólo se permite a las menores de 16 y 17 años abortar por su propia voluntad cuando existe conflicto o son víctimas de malos tratos y abusos. La última reforma pretende que, cuando estos casos se den, se resuelva de conformidad al Código Civil, que no hace mención más que a conflictos derivados de herencias y patrimonio. A esto se añade que los trámites judiciales no se resuelven en menos de 5 semanas, lo que puede conllevar que la menor supere las 14 semanas de embarazo, período legal en el que el aborto puede practicarse”.
Desde el área de la Mujer de IU esperan que esta reforma “quede sin efecto con la entrada de un nuevo Gobierno” y reclaman que la Ley del aborto “se amplíe, se despenalice totalmente la interrupción voluntaria del embarazo y la Sanidad Pública le dé cobertura”.





































































