En Alcázar de San Juan hay censados 58 perros de razas potencialmente peligrosas, cuyos dueños están obligados a registrarlos en el Ayuntamiento, además de disponer de un seguro de responsabilidad civil de 180.000 euros, entre otras cosas. Del resto de razas sólo figuran 1.105 perros censados, aunque se estima que esta cantidad sólo es la cuarta parte de las mascotas existentes en la localidad que, aun teniendo cartilla veterinaria, no se han registrado.
En los últimos cuatro años, según explicó Antonio Jesús García, concejal de Medio Ambiente, “no se ha puesto ni una sanción. Ni por casos de agresión de perros de razas peligrosas, ni por ningún otro motivo”; algo que dijo no se corresponde con la realidad del día a día, en el que muchas de las normas recogidas en la ordenanza municipal sobre la tenencia de este tipo de animales “no se cumplen”. Las más básicas, las relativas a la recogida de las deposiciones caninas o llevar a nuestras mascotas sujetas con correa en vías o lugares públicos; mucho “más grave” esta última cuando se trata de razas potencialmente peligrosas, “que pueden agredir a otros perros o personas”.
Por este motivo, desde el Ayuntamiento se creará un grupo paritario para revisar este asunto y establecer una Comisión Técnica que reforme las ordenanzas medio ambientales al respecto y las actualice. “Tener perro no implica tener más derechos que el resto de la ciudadanía, sino tener más obligaciones. Y si nuestro perro es de una raza potencialmente peligrosa las obligaciones se multiplican”.
García recordó que, en la pasada legislatura, se realizó una campaña informativa para dar a conocer esta normativa e informar a los ciudadanos sobre las posibles sanciones. “El resultado ha sido cero. Es hora que se empiece a tomar conciencia sobre lo que significa tener un animal, sea de la raza que sea, por eso se empezará a multar”. El concejal del área señaló que la aplicación de la normativa “no se hará de una forma drástica, seremos generosos en una primera fase, poniendo especial vigilancia en las razas potencialmente peligrosas, que no vaya ninguno suelto por la calle que pueda atacar a un niño”.
Pidió a los alcazareños y alcazareñas que tienen perros que se pongan al día sobre la mencionada normativa, bien descargándose la ordenanza en la web del Ayuntamiento o consiguiendo un ejemplar impreso.
Las multas por incumplir la normativa tienen una cuantía entre 30 y 750 euros, si se trata de una infracción leve; entre 751 y 1.500 euros para las graves y hasta 3.000 euros las muy graves.
PIPI-CAN y PARQUES CANINOS
Igualmente, García adelantó que se está valorando la construcción de parques caninos, donde se puede soltar a los animales, en cuatro puntos distintos de la ciudad. En la actualidad sólo existe uno en el Parque Alces. Explicó que su habilitación no es costosa “aunque sí es un poco más caro su mantenimiento”. También habló sobre la instalación de Pipi-Canes en la ciudad que hacen más higiénica las deposiciones caninas. “Pero este es un proyecto caro, aunque en menos de dos años se amortice. A lo largo de la legislatura intentaremos, a modo de piloto, instalar cuatro o cinco, para después seguir ampliando”. Estas inversiones no pueden realizarse, por el momento, por limitaciones de presupuesto.
CONVENIO CON ANIMALCÁZAR
Por último, el concejal de Medio Ambiente adelantó que tiene la intención de suscribir un convenio a largo plazo con la protectora ‘Animalcázar’ “que puede ayudarnos en campañas de concienciación sobre la tenencia de animales, localizar dónde hay animales sueltos, etc.”.





































































