«Esta mañana los vecinos que suelen acudir al Mercado de Abastos se han encontrado cerrada la Oficina Municipal de Información al Consumidor – OMIC – algo insólito hasta la fecha. Un improvisado cartel pegado en el cristal indica que la OMIC permanece “temporalmente cerrada” y remite a la centralita telefónica del Ayuntamiento para cualquier urgencia.»
«La OMIC es uno de los servicios municipales mejor valorados por los vecinos, que atiende una media de más de diez reclamaciones diarias. En la mayoría de los casos se trata de pequeñas quejas relacionadas con la telefonía móvil, recibos de bancos, luz etc. Para los usuarios es la única vía de reclamación posible, de hacer valer sus derechos, ya que la cuantía de los importes que se reclaman hace inviable recurrir a la vía judicial. Es muy utilizada por las personas mayores y el porcentaje de resolución de conflictos muy alto. Además, la OMIC atiende las alertas de retirada de productos que, o bien no son seguros para determinados colectivos como niños menores o están elaborados con materiales no idóneos que pueden poner en peligro la integridad de la persona que los consume o utiliza.»
«La falta de previsión de las Concejalías de Personal y de Consumo llevó a despedir a una de las empleadas de la OMIC a los pocos días de la toma de posesión del equipo de gobierno. Las prisas por cesar a aquellos trabajadores que habían accedido a su puesto durante la anterior etapa de gobierno»
«Partido Popular, en algunos casos sin sustituirlos, pasaron por alto los cuadrantes de vacaciones de algunos servicios. Una de las consecuencias más evidentes es este cierre de la OMIC a partir de hoy. En el caso de esta empleada despedida, ni siquiera accedió al Ayuntamiento con el PP, puesto que ya trabajaba en él en la anterior etapa socialista.»
«Este despido se suma a los que han tenido lugar en el Centro Ocupacional, en el equipo técnico de informática o al de la responsable de los servicios de limpieza viaria y de edificios municipales, por poner algunos ejemplos. Probablemente éste último caso es el que más están notando los vecinos. Desde que esta profesional experimentada fue sustituida por un oficial de albañilería, el estado de limpieza de las calles y plazas ha ido deteriorándose progresivamente, y ello a pesar del aumento de la plantilla de barrenderos que ha seguido a las últimas elecciones. Es la política de “votos por escobas” seguida por el Partido Socialista. Doce días después de la fuerte tormenta del 31 de julio, hay calles por donde aún no han pasado los servicios de limpieza y se pueden observar los restos dejados por el huracán.»
«El Partido Popular seguirá denunciando los recortes, los despidos y el descontrol que se ha instalado en el Ayuntamiento, con el Alcalde dedicado exclusivamente (en teoría) al Consorcio Provincial de Emergencias, cobrando como un Ministro, y los concejales más preocupados en desmontar el trabajo de la anterior Corporación que en aprovecharse del mismo e intentar mejorar los servicios públicos municipales.»


































































