La preocupación de los vecinos, que la actividad de esta empresa perjudique su salud, como así lo atestiguan dos partes de emergencias por insuficiencias respiratorias; según comentaron. Por parte de la planta de reciclado, como es lógico, los intereses económicos y la defensa de la inocuidad del procedimiento de pirólisis empleado. Otros temas tratados fueron la falta de un informe de impacto medio ambiental, que la empresa prometió realizar a los vecinos, las “deficiencias” en cuanto a la prevención de riesgos, en especial en caso de incendios o la posible “ilegalidad” en la adjudicación de los terrenos en los que se ubica la planta, aún a nombre del Ayuntamiento. En la actualidad permanece abierto un procedimiento judicial relativo a este asunto.
Por su parte, la Comisión Vecinal ha solicitado nueva información y apoyo a la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha, tras el cambio político fruto de las pasadas elecciones. El cambio político también ha motivado que el Ayuntamiento de Alcázar, a través de la Concejalía de Medio Ambiente, haya iniciado la recogida de reclamaciones y denuncias de incidencias, por parte de los vecinos, que permita abrir expediente al respecto si el número de éstas es cuantioso.
Por su parte, el concejal de Medio Ambiente, Antonio Jesús García -que se acercó como oyente a esta reunión- opina que “no es el mejor foro para tratar el asunto, sería conveniente crear una Comisión específica para que se sigan produciendo este tipo de encuentros”. También considera que “es mejor esperar a la resolución judicial en curso y revisar toda la documentación con luz y taquígrafos”. En cualquier caso, señaló que “si realmente se comprueba que la actividad de esta empresa es perjudicial para el medio ambiente o para la salud, habrá que actuar y contemplar la posibilidad de cambiar su ubicación hasta un lugar alejado del casco urbano”.






































































