


Es el tercer año que se celebra esta macrofiesta en la localidad toledana de Quintanar de la Orden y en esta ocasión, como en las anteriores, cumplió con sus expectativas y contó con una masiva participación.
La fiesta, que estaba dedicada a la movida de los años 80 tuvo gran aceptación no sólo entre la generación Poal sino también entre los más jóvenes que no quisieron perderse el ambiente tal y como se vivía hace tres décadas.
La música sonó hasta altas horas de la madrugada y los asistentes disfrutaron a lo grande además con concursos y sorpresas inesperadas.
También la mascota de Poal, conocida como “Poalito” estuvo presente en la fiesta y no quiso perderse el buen ambiente que reinaba en el lugar.
Cabe recordar que el evento tenía un fin benéfico ya que el dinero recaudado con las entradas irá destinado a Cáritas y a Asprodiq para que puedan realizar su labor con la gente que más lo necesita. Algo que desde ambas organizaciones agradecerán pues será una inyección económica importante para seguir trabajando en sus proyectos.
Desde la organización han realizado un balance muy positivo y aseguran que la fiesta resultó todo un éxito y que, ya tienen la mirada puesta en la próxima edición.



































































