Si por algo se caracterizan las fiestas de Quintanar de la Orden, es por dedicar uno de sus días a todos aquellos quintanareños y quintanareñas que un día tuvieron que salir de su pueblo natal para buscarse la vida y que cada año, por estas fiestas, regresan para disfrutar de las fiestas patronales junto a familiares y amigos.
Unos días de reencuentro que permiten disfrutar de todas y cada una de las actividades que desde el Ayuntamiento se han programado para la ocasión.
Así, el 16 de agosto, está dedicado cada año a los Ausentes tomando el protagonismo, como no podía ser de otro modo, la Dama que durante estos días y durante todo un año los representará, la Dama del Ausente, Helena Adán Escribano.
Esta misma mañana ha tenido lugar una misa en honor a todos los Ausentes en la Ermita de Ntra. Sra. de la Piedad amenizada por la “Coral Ars Nova” dirigida por Eloina Molina. A la misma ha asistido el alcalde, Juan Carlos Navalón; el primer teniente de alcalde, Julio Fernández; el concejal de Agricultura y Medio Natural, José María Viller; y la concejala de Ciudadanos, Begoña Molina. Además, la Reina y Damas de las fiestas vestidas con traje regional también han asistido a la misa que ha congregado a numerosos fieles, muchos de ellos quintanareños ausentes que agradecían a la patrona poder regresar cada año para adorarla.
El alcalde, Juan Carlos Navalón, afirmaba que el Día del Ausentes es uno de los más especiales para Quintanar “porque resume tanto el cariño que le tenemos a los ausentes como el que los propios ausentes siguen mostrando a la Virgen de la Piedad”.
Como marca la tradición, en este día, la Dama del Ausente, luce el traje regional de la Comunidad Autónoma en la que vive. Helena Adán, reside con su familia en Madrid y ayer lucía un bonito traje típico de esta región.
Desde la Ermita y tras finalizar la Eucaristía, la Corte de Honor y autoridades desfilaron junto con la Banda Sinfónica Municipal hasta la Plaza de las Palomas para posteriormente inaugurar la Gran Paella en honor a los ausentes que se preparó en el Colegio Colón Parque. Por cada plato de apella se daba un 1 euro de donativo en beneficio de Asodefa, Asprodiq, Cruz Roja, AECC y Asociación del pueblo Saharui.



































































