Como una Feria de «todos y para todos» presentó a los medios el concejal de Festejos esta edición 2015, a lo que la alcaldesa añadió «de las personas y para las personas», puesto que según subrayó esta Feria se ha organizado desde la base de la participación ciudadana, «colaborando entre todos», atendiendo las aportaciones «de todos» y confiando en que sean los alcazareños los protagonistas de la misma, así como del resto de la acción del Gobierno municipal durante los próximos cuatro años.
Ejemplo de ello es, en palabras de Melchor, que se haya vuelto a reunir «después de cuatro años, la Comisión de Festejos» y que se hayan puesto en marcha también o estén en previsión de hacerlo, otros instrumentos de participación como la Mesa de la Discapacidad, la del Empleo o la del Agua, entre otras, que junto con la Concejalía de Proximidad, pretenden propiciar que tanto desde las asociaciones o colectivos, como a título individual, pueda tener «una participación real» cualquier alcazareño que lo desee.
Para elaborar el programa de Feria se han tenido en cuenta las distintas edades y gustos de las personas, así como la situación económica, por eso se puede ir a casi todo sin apenas dinero, «sólo con ganas de disfrutar y compartir». En el caso de los conciertos de El Consorcio y Revólver, las entradas tendrán un precio de un euro que será destinado a organizaciones no gubernamentales que trabajan para ayudar a las personas que peor lo están pasando en estos momentos. El resto de actividades programadas por el Ayuntamiento son totalmente gratuitas.
Rosa Melchor «no concibe hacer una feria, ni nada de espaldas a los vecinos», por eso desde el primer momento ha incorporado la participación en la forma de trabajar y en este caso «los cambios se han decidido entre todos», ejemplo de ello es que las demostraciones gastronómicas diurnas permanezcan en los aparcamientos de la piscina o el baile del vermú vuelva a la plaza.
La alcaldesa ha hecho una reflexión final que pretende que sirva para los próximos cuatros años, ya que desde que confesó que se desde que tiene uso de razón y más aún desde que se metió en política ha pensado que «todo el esfuerzo e ilusión que dedicaremos en estos años de legislatura, tiene el objetivo de contribuir a que los alcazareños vivamos mejor e intentemos ser más felices». Por eso, su propósito es que «la alegría, la paz y felicidad que se prevé en feria, dure estos cuatro años», algo a lo que puede ayudar su máxima, que invita a todos a practicar de «levantarse todos los días con la intención de ser feliz».
RONDEÑA, COPLILLAS Y DON QUIJOTE
La Rondeña Enseñá, cantada, tocada y bailada por los miembros de la Asociación de Coros y Danzas de Alcázar de San Juan abrió el acto, como suele ser habitual. La presentación de la Feria es, al igual que esta pieza del folklore, uno de los momentos de «alcazareñismo» por excelencia, de ahí que estuvieran presentes los representantes de las asociaciones y colectivos de la ciudad. La encargada de conducir el evento fue en esta ocasión, Clara Isabel Rivas de la Cadena Cope.
El alcazareño Paco Guerrero irrumpió en este lugar cuando iba a empezar a intervenir la alcaldesa y lo hizo para interpretar el papel de Don Quijote y explicar a través del personaje, historias de la universal obra de Miguel de Cervantes y de su vinculación con Alcázar de San Juan.
Para cerrar este acto aparecieron un lazarillo y dos ciegos que entonaron coplillas feriadas. Eulalio «Carrizo» y José Manuel «Perragordero», autores de la letra e intérpretes de la misma con músicas tradicionales y Javier «Milagros» en el papel de lazarillo, hicieron pasar un rato divertido a los asistentes, tanto por su caracterización, como por las coplillas en sí, tituladas «Con DOS CIEGOS, ya verás».





































































