La edil popular recordó que el anterior equipo de Gobierno también pidió una auditoría de la gestión realizada por anteriores gestores socialistas al Síndico de Cuentas, un organismo que desapareció, motivo por el que dicha auditoría continúa en el aire y se encuentra pendiente de ejecutar. «A nosotros nos dejaron un Ayuntamiento desastroso, con 8 millones de euros de deuda en Aguas de Alcázar, motivo por el que se tomó la decisión que la empresa pasara a gestionarse de forma mixta. Un hecho que el tripartito actual criticó duramente, prometiendo la remunicipalización y que, de momento, no han hecho nada en este sentido, mientras la Plataforma del Agua sigue manifestándose».
María Jesús Pelayo aseguró que el PP está «totalmente de acuerdo» con las auditorías «para que se demuestre la gestión de los diferentes Gobiernos».





































































