Ormeño recordó que la fiscalización de las cuentas de la legislatura 2009-2011 tiene una estrecha relación con otros asuntos que están en los Tribunales de justicia como la querella de Aguas de Alcázar y la supuesta “sobrefacturación” y con los convenios y subvenciones que recibieron las termosolares. “Si queremos transparencia que se hagan públicas todas las cuentas, no sólo las de la pasada legislatura, con lo que estamos de acuerdo”.
Por otra parte, aseguró que la gestión del PP y CxA se basó en la reducción de la deuda viva del Ayuntamiento, que pasó de 24 millones de euros a 12 millones, “un dato objetivo que apareció en los documentos del Ministerio de Hacienda”; el mantenimiento de todos los servicios públicos; la congelación de la presión fiscal y la reducción del IBI y “salvar” Aguas de Alcázar de la quiebra técnica “en la que dejó a la empresa el PSOE y que el interventor accidental certificó en 2012, cuantificando la deuda que Aguas tenía con el Ayuntamiento en 7.800.000 euros”.
En cuanto a la gestión que está llevando a cabo el nuevo “Gobierno tripartito” en los primeros meses de mandato, Ormeño aseguró que “tapan su incapacidad criticando al Gobierno saliente”. En este sentido pidió que “cumplan con sus promesas electorales” y que “remunicipalicen Aguas de Alcázar, porque son ellos los que tienen que iniciar los pasos y no lo están haciendo, engañando de forma constante y premeditada a sus votantes y a los alcazareños”. También apuntó que “siguen haciendo contrataciones a empresas privadas y algunas, como la Escuela de Música, va a ser licitada con un 40% menos de presupuesto, lo que influirá negativamente en la calidad de la formación”.
Por último adelantó que, según el anuncio que la propia alcaldesa hizo, en relación a que “se buscarán nuevas fuentes de ingresos”, esto va a suponer para los alcazareños “una subida de los impuestos, tasas y precios públicos”.





































































