


El último eclipse de ‘Sangre’ comenzó a ser visible en España pasadas las tres de la madrugada, siendo total hacia las 4:10 horas y finalizando próximo a las 5:21 horas. Además de tratarse del último de los cuatro eclipses que se han producido en menos de dos años, esta última ‘Luna de Sangre’ fue especial porque el astro pudo verse más grande de lo habitual, ya que se encontraba en el punto más cercano a la Tierra.
El color rojo que da nombre al fenómeno, poco habitual, se debe que la luna pasa por detrás de la sombra de nuestro planeta, oscureciéndose. La atmósfera de la Tierra dispersa la luz azul y verde, dejando pasar sólo la roja, por la que pasa nuestro satélite que, en lugar de recibir la luz solar, refleja el brillo rojo de la atmósfera terrestre.
Los cuatro eclipse de la última tétrada de ‘Sangre’ se produjeron el 15 de abril y el 8 de octubre de 2014, y el 4 abril y en la pasada madrugada en 2015. El fenómeno no se producía desde 1982 y no volverá a disfrutarse hasta el año 2033.
Como curiosidad -y como ha venido sucediendo con otros fenómenos astronómicos atípicos desde los orígenes de la humanidad- existe una profecía en torno a estas cuatro lunas rojas, que las mencionan como señal del comienzo de un desastre mundial con tintes apocalípticos que nacerá en Oriente Medio.
En cualquier caso, quiénes han tenido la suerte de contemplar la última ‘Luna de Sangre’ pudieron disfrutar de un espectáculo único, atípico y de gran belleza.





































































