Una vez más, el pleno ordinario de septiembre concluyó a medianoche sin tiempo para abordar los asuntos presentados por los grupos de la oposición. La excepción fue una moción de IU de apoyo a un equipo de investigación contra el cáncer de la Universidad de Granada. Es el tipo de concesiones de Julián Nieva al concejal Ramírez de IU a cambio de su complicidad. La moción fue apoyada por todos, pero muy criticada su presentación en detrimento de otros asuntos de competencia municipal que quedaron en el cajón de Nieva.
Cinco asuntos urgentes fueron presentados por el equipo de gobierno a la oposición a las 12 de la mañana del mismo día del pleno, sin otra necesidad ni finalidad que retrasar el debate de los asuntos presentados por PP, UPyD y ACM, algunos de los cuales ni se llevaron a la sesión por decisión del Alcalde.
El PP llevaba una moción para acortar los plazos de entrega de documentos a la oposición, que están en una media de 20 días y que con frecuencia se demoran hasta pasado el pleno. Dicha moción ni siquiera fue presentada al pleno por el Alcalde. Otras mociones de UPyD y ACM para recuperar la Comisión de Empleo suprimida por Nieva, corrieron la misma suerte. De esta forma, las contrataciones y procesos selectivos municipales escapan a cualquier control de la oposición o de los sindicatos.
Los ataques a concejales de la oposición, sin opción de réplica, constituyen ya un número habitual en esta farsa en que se han convertido las sesiones plenarias del Ayuntamiento.
Como único punto esperanzador, el voto contrario de todos los grupos de la oposición evitó la subida del 50% en el recibo de depuración que pretendía el equipo de gobierno. Una subida infame, a juicio del grupo Popular, que afectaría indiscriminada y obligatoriamente a 11.000 abonados, mientras el equipo de gobierno se dedica a bajar tasas y precios públicos de servicios municipales que no son de primera necesidad como las instalaciones deportivas, la Universidad Popular o los Museos, tan deficitarios o más, en términos absolutos y relativos, que el servicio de depuración.
A falta de ideas y proyectos propios, el grupo socialista ha convertido en objetivo prioritario el desacreditar el trabajo realizado por el gobierno Popular en la anterior legislatura. Los ratos libres que Julián Nieva dedica al Ayuntamiento, fuera de su dedicación exclusiva al SCIS (despacho, latisueldo y coche oficial), los ocupa en hacer oposición de la oposición, buscando trapos sucios con que entretener a su audiencia, mientras los servicios públicos se deterioran. Todas estas maniobras no van a conseguir acallar al Partido Popular de Manzanares.


































































