Melchor señaló que, durante el pasado mandato, los ingresos municipales descendieron en torno al 27%, mientras los gastos “no llegaron a reducirse ni un 20%”, lo que generó una media de “déficit anual” cercano al 7%. “El anterior equipo de Gobierno no puso en marcha medidas para impedir esta nefasta situación económica en la que nos encontramos en la actualidad”, expresó la alcaldesa que señaló que “han salido adelante estos años gracias al Plan de Pago a Proveedores, los ingresos procedentes de la venta de Aguas y los 13 millones que les dejó el PSOE en la hoja de arqueo en 2011; realizando una política económica de maquillaje, un muñeco de paja que no tiene solvencia para mantenerse en pie”.
Por este motivo, el nuevo equipo de Gobierno quiere “estudiar detalladamente la situación de las cuentas” y desarrollar un “análisis pormenorizado” de los costes de los servicios municipales, gastos corrientes, etc. y buscar el modo “de generar más ingresos”, antes de diseñar la que será la línea presupuestaria para el próximo año. “Queremos que los presupuestos sean reales y que, tanto los ingresos como los gastos que se contemplen, estén lo más próximos posibles a la realidad. De esta forma los presupuestos serán una herramienta útil para el Ayuntamiento, los ciudadanos y como cimentación de la gestión que este equipo de Gobierno desarrolle durante todo el mandato”.
En cuanto al modo de “aumentar los ingresos”, Melchor hizo referencia a algunas de las cuestiones que están valorando, como poner al día el censo de inmuebles y “asegurarse” que todo el mundo pague el IBI; revisar las tasas municipales, subiendo aquellas que no estén relacionadas con servicios básicos y de atención a las personas, es decir, las relativas a actividades de ocio, culturales y deportivas, como pueden ser los cursos de la Universidad Popular, así como el uso de determinadas instalaciones municipales, como es el caso de la piscina municipal, además de “contener el gasto”.
Control del gasto
La alcaldesa puso especial énfasis en el control del gasto “de una forma racional y suprimiendo lo superfluo”, al tiempo que “centralizando la coordinación” de los gastos que se producen en cada una de las áreas, “algo que no se hizo durante los últimos cuatro años”. En este caso, será la propia Melchor, como encargada del área de Hacienda, la que se hará cargo de esta coordinación.
Por otra parte, reducirán los costes de las licitaciones de servicios, como es el caso del contrato de limpieza, “asegurándonos que se realicen las mismas prestaciones y que se mantengan a los trabajadores, pero con menor coste para el Ayuntamiento”. Igualmente, los contratos públicos se harán por la “gestión” del servicio, “no por la prestación del mismo”; licitando sólo aquellos que cumplan unos mínimos garantizados y sean viables. “Se trata de que la empresa asuma el riesgo, no que el Ayuntamiento la subvencione. No se pueden mantener servicios en los que no hay un número suficiente de usuarios”.
También se controlará el gasto “buscando el ahorro” en suministros y combustibles, estudiando, por un lado, “cuánto se consume y en qué” y “centralizando las compras” con el proveedor “que mejores condiciones económicas” ofrezca al Ayuntamiento. Anualmente estudiarán las diferentes ofertas. Otra vía de “ahorro” será el alumbrado público. Se tratarán de reducir los costes controlando las franjas horarias, “para que haya menor iluminación cuando realmente no sea necesaria”. Igualmente, se reducirán los gastos telefónicos, buscando la compañía que ofrezca mayores ventajas y “limitando el acceso” a las personas que no requieran de estos servicios para el desarrollo de sus funciones.
Para centralizar todos estos gastos se creará una Unidad de Compras que “se asegurará” que todas aquellas compras y contrataciones que superen los 2.000 euros “estén sujetas a la petición de varios presupuestos, aplicando la Ley de Libre Competencia”.
Por último, se reducirán las partidas económicas de los convenios de colaboración con asociaciones y colectivos locales en torno a un 10-15%, un tema que ya están trasladando a los mismos, “que son conscientes de la situación”.
Empleo
Los presupuestos de 2016 contemplarán la reducción de las horas extraordinarias de los empleados públicos, ajustándose al máximo que marca el Estatuto de los Trabajadores, 80 horas anuales. “No es lógico que haya trabajadores cobrando horas extraordinarias cuando hay gente sin trabajo. La idea es que se reduzcan estas horas y que no se gratifiquen de forma económica, sino que se recuperen con días de descanso. Esto nos permitirá que, en un par de años, podamos empezar a crear empleo dentro del Ayuntamiento”.
Plan estratégico
Melchor incidió en que esta política económica de control del gasto público “ya se ha iniciado” y, como prueba, mencionó la reducción en los salarios de ediles y asesores. “Soy la alcaldesa que menos cobra en los últimos 12 años, un 20% menos que el alcalde anterior y un 27% menos que los alcaldes de corporaciones precedentes”. Una tónica que señaló también se ha seguido con las 4 personas liberadas, una de ellas a media jornada, y con el salario del “único” asesor contratado en esta legislatura.
En estos momentos, y con las premisas señaladas, el equipo de Gobierno está elaborando un Plan Económico-Financiero estratégico “que permita que hacia la mitad del mandato seamos capaces de equilibrar las cuentas y crecer. Es necesario ponerse a gobernar primero para conseguir este equilibrio. Para que el Ayuntamiento pueda funcionar y se convierta en motor de impulso económico son necesarias estas medidas”.






































































