


Fantasmas, calaveras, caras ensangrentadas… cualquier aspecto terrorífico es válido para el famoso «truco o trato». Los jóvenes castellanomanchegos y sobre todo los niños están creciendo en el conocimiento de esta cultura americana y en localidades como Alcázar de San Juan o Daimiel la noche del 31 de octubre se vive con intensidad, tanto que es difícil ver a personas que no vayan caracterizadas para la ocasión.






































































