Los presidentes de las diferentes comunidades de regantes locales están más unidos que nunca ante esta situación que llevan tiempo denunciando, desde que la Confederación Hidrográfica del Guadiana les encomendó constituir tres comunidades de usuarios en torno a las tres grandes masas de agua subterránea que comprende el Acuífero 23, Mancha Occidental I y II y Valdelobos. La constitución de estas comunidades supondría “dejar vacías de contenido” las comunidades base de cada localidad, con la consecuente “pérdida de trabajo” que podría afectar a los trabajadores de estas entidades. Pero, la gota que colma el vaso, según explicó Araceli Olmedo, presidenta de la comunidad de regantes de Alcázar de San Juan, fue la aprobación del Plan Hidrológico de la Cuenca del Guadiana, “desoyendo los informes y estudios presentados por los regantes, así como sus demandas”, que reduce la dotación del consumo anual de agua para riego a la mitad, como ya se ha explicado. Y esto, a pesar que ha aumentado la superficie de regadío y que el Acuífero se encuentra en niveles óptimos.
A todo esto se suma que está sin resolver el problema de los pozos sin regular de las explotaciones prioritarias y que el control del consumo lo realizan en la actualidad los propios regantes, puesto que la Confederación retiró la vigilancia por falta de presupuesto.
Los regantes piden “que se dejen las dotaciones como están”, de momento se ha pedido la prórroga durante 2016, hasta que se constituyan las comunidades de usuarios, y que se “respeten” sus derechos de autogestión, independientemente de la nueva fórmula impuesta.
Todo el sector agrario que comprende el Acuífero 23 apoya a los regantes porque la reducción de la dotación de riego “amenaza la viabilidad de las explotaciones agrarias”.
El próximo jueves, 5 de noviembre, tendrá lugar una Asamblea Informativa en Alcázar de San Juan, en la que estarán presentes todos los presidentes de las distintas comunidades de base del Acuífero 23, para decidir qué quieren hacer al respecto del Plan. Después se iniciará el proceso de constitución de las tres comunidades de usuarios, a través de tres asambleas que elegirán la Comisión Gestora para la redacción de Estatutos (que ya tienen elaborados y a los que la Confederación no ha dado respuesta), para aprobar los citados Estatutos y para elegir a los representantes de la Junta de Gobierno y el Jurado del Agua. Los regantes defienden que en estas nuevas comunidades tengan representación todas las comunidades base y que se sigan gestionando como hasta ahora, algo que contemplan también en los borradores de los Estatutos de cada masa que, hace tres años, elaboraron tras una Asamblea de la Comunidad General celebrada en Tomelloso, que contó con la unanimidad de todos los regantes.
Agustín Apio, presidente de la Comunidad General de regantes, apuntó que el Plan “no tiene justificación técnica” y se basa “en una decisión política”. Por su parte, Bernardo Roncero, presidente de la comunidad de Manzanares aseguró que “somos una piña y no vamos a consentir que terminen con nosotros y perdamos nuestro patrimonio”. José Vela, presidente de la comunidad de Campo de Criptana, Pedro Muñoz y Arenales de San Gregorio apuntó que “llevamos mucho tiempo trabajando por conseguir mejores resultados y dotaciones que nos permitan sacar adelante nuestras explotaciones y ahora estamos más unidos que nunca”.






































































