Tres de las integrantes de la Asamblea alcazareña, Alicia Illescas, Rosa Zafra y Elena Logroño, señalaron su satisfacción por el éxito que supuso la marcha del 7N contra la violencia machista, que congregó en la capital de España a medio millón de personas, convirtiéndose en la convocatoria más multitudinaria desde el 15M. No obstante, el hecho que, 48 horas después de esta manifestación, seis mujeres más fueran asesinadas por parte de sus parejas, “demuestra que hay que seguir luchando”.
Por este motivo, las diferentes asambleas locales del 7N continuarán activas, también la de Alcázar de San Juan, que ya está preparando una actividad para el próximo 25 de noviembre, un acto participativo que llevarán a cabo en la vía pública.
“El motivo principal del 7N era exigir al Gobierno que la violencia machista sea una cuestión de Estado y que se acaben con los recortes en las políticas de igualdad”, explicó Alicia Illescas. Recortes que, en estos años, se han producido en organismos como la Delegación de Gobierno (-16%) o el Instituto de la Mujer, que ha visto reducido su presupuesto casi a la mitad. En políticas de igualdad, entre 2011 y 2015, se han reducido las partidas presupuestarias en torno al 22%.
Por otra parte, al igual que las recomendaciones de la ONU y del Consejo de Derechos Humanos, el 7N “exige que se incluyan todas las violencias contra la mujer, no sólo la física”, como así explicó Rosa Zafra. Violencias que incluyen el acoso sexual, la explotación sexual de las mujeres o las víctimas indirectas de la violencia de género.
El 7N seguirá vivo también para “exigir el compromiso” de los 98 Ayuntamientos que, hasta ahora, han apoyado su manifiesto.
Por último, desde la Asamblea de Alcázar pondrán especial interés en que se lleven acciones educativas en los institutos y centros escolares, ya que la violencia machista es cada vez más común entre los adolescentes.






































































