El candidato del PSOE al Senado, Luis Rubio Bremard, y la diputada regional, Ana Isabel Abengózar, junto con militantes y simpatizantes, han llevado hoy a cabo una campaña de información sobre lo que serán los ejes principales del programa con el que los socialistas concurren a las próximas elecciones.
El candidato al Senado, Luis Rubio, destacó que se debe acabar con el mantra que opone la lógica del crecimiento económico a la inversión social y en servicios públicos. “Cada euro invertido en Estado del Bienestar se justifica en forma de aumento de la productividad real y en ahorro para las familias”— ha señalado Rubio.
Por su parte, la diputada regional Ana Isabel Abengózar ha explicado que los socialistas tienen claro que el objetivo primero es combatir el desempleo en España: “éste, además, es un elemento necesario para alcanzar al final un crecimiento económico real, que llegue a las familias y no se quede sólo en titulares de prensa, así como para promover la igualdad de oportunidades”.
Según han explicado, una de las prioridades de los candidatos socialistas es recuperar el Estado del Bienestar desmantelado por el Partido Popular de Mariano Rajoy en estos cuatro años.
Destacaron, con motivo de la celebración esta semana del día contra la violencia de género, que los países con mayores cotas de igualdad son países más fuertes donde la democracia goza de mejor salud. Para ello, los socialistas proponen aprobar una Ley de igualdad salarial, que eleve a rango legal el principio de la igual trabajo igual salario; aumentar la presencia de mujeres en los órganos directivos de las empresas; y ampliar el permiso de paternidad de disfrute obligatorio e intransferible para el padre, con el objetivo de que la maternidad deje de ser una traba para el acceso de las mujeres a los puestos de trabajo y su promoción.
Que los recursos que se dedican contra la violencia de género vuelvan a los niveles previos al gobierno del PP es otra de los grandes objetivos en este campo, y ejercer acciones transversales e integrales para que las próximas generaciones solo hablen de la violencia machista en pasado. Estas acciones abarcan la educación, la legislación laboral, el aumento de recursos para la protección a las víctimas o dotar de medios a los juzgados que persiguen estos delitos, entre otras iniciativas. Pero tal y como destacan Rubio y Abengózar, si hay dos acciones fundamentales en este campo, esas son “promover el rechazo social de quienes la ejercen y aumentar los niveles de igualdad real en todos los ámbitos —también salarial— en la sociedad”.
Estas líneas programáticas tienen dos características esenciales, una de ellas, es que está formado por medidas concretas, ejecutables, y por lo tanto evaluables por los ciudadanos, han dicho. La característica, además, es que sigue abierto a la participación de todos los ciudadanos que quieran aportar sus propuestas.






































































