Rosa Zafra, en representación de CGT, explicó que “hay que denunciar todos los tipos de violencia que sufren las mujeres en todos los ámbitos”, señalando que la violencia doméstica “es la punta del iceberg”. Mencionó las “agresiones” que reciben las mujeres en el mundo laboral o las que padecen sus hijos al ser utilizados como arma arrojadiza por sus parejas.
Por este motivo exigen una protección integral “real” de las mujeres que denuncian malos tratos o agresiones, integrar la perspectiva de género en la educación y en la formación de los profesionales que atienden a estas mujeres, garantizar su seguridad y que los servicios de atención y acogida sean de gestión pública y organizados por las propias afectadas para definir sus necesidades, entre otras cosas.





































































