Bajo el título de “Ángel, Musa y Duende: Federico García Lorca y la Música” el profesor de la Univesidad de Castilla –La Mancha, Marco Antonio de la Ossa, impartió una interesante conferencia sobre el conocido poeta que sirvió para presentar al mismo tiempo su libro que lleva el mismo nombre.
El acto, al que asistieron el primer teniente de alcalde, Julio Fernández; el concejal de Cultura, José Ángel Escudero; el concejal de Infraestructuras y Urbanismo, Sergio Arranz; y el concejal de Juventud y Deportes, José Joaquín Muñoz, se celebró en el Centro Cívico “Príncipe de Asturias”.
Marco Antonio de la Ossa, con un extenso e interesante curriculum, y que en el 2009 se alzó con el Premio Nacional de Musicología, impartió una conferencia en la que realizó un recorrido por las claves de su investigación donde explica la vinculación de Federico García Lorca con la música.
El propio Marco Antonio afirmaba que con esta obra, lo que ha intentado ha sido acercarse a la vertiente musical del poeta. Y es que, aunque todos conocemos a Lorca como dramaturgo, poeta y ensayista, el escritor granadino fue un gran músico. “Este perfil de músico apenas es conocido pero en su adolescencia, explicaba Marco Antonio, él se consideraba músico y todos sus amigos también lo consideraban así. De hecho, toda su vida tocó el piano, la guitarra, se dedicó a la investigación musical y en todas sus obras encontramos música”. En definitiva, lo que pretende con esta investigación es “mostrar a ese Lorca músico que tanto amó este arte”.
El conferenciante también destacó que Lorca empleó numerosas canciones en sus obras teatrales y en sus montajes con la compañía La Barraca haciendo también una recopilación de canciones populares españolas.
Por esto motivo, durante la conferencia, se pudieron escuchar diferentes fragmentos musicales compuestos, relacionados o interpretados por Federico García Lorca. La música que vino de la mano de un grupo de artistas, con Jesús Hervás a la voz, Araceli Rodríguez a la flauta Rafael Martínez-Campos a la guitarra, Sergio Valencia al piano y Óscar Martínez a la batería, permitió amenizar el acto y enganchar al público asistente.
De esta forma música y palabra se fundieron en un mismo acto resultando un gran éxito.



































































