A las 13:00 horas del martes, 8 de diciembre, se celebró en San Francisco la habitual misa en honor de la Inmaculada sin el tradicional Voto de la alcaldesa. Una tradición que arranca en el año 1546, cuando la Virgen libró al pueblo de Alcázar de San Juan de una plaga y que, desde entonces han renovado todos los alcaldes con un parón en los años de la Guerra Civil, aunque retomado a su finalización, por lo que lleva más de 60 años consecutivos realizándose por parte de todos los alcaldes de la localidad.
En esta ocasión, la actual alcaldesa, Rosa Melchor, con el apoyo de su equipo de Gobierno, decidieron no renovar el Voto para ser «coherentes» con la Constitución española que declara a España como “un Estado aconfesional”. Melchor aseguró que “yo represento a todos los ciudadanos de Alcázar de San Juan, de todas las religiones, con las que estamos colaborando, cosa distinta es participar». En esta ocasión se trataba de rezar una plegaria a la Virgen, que es la renovación del Voto, y «decidimos que no es lógico, ni normal, ni coherente, participar como Institución, es más yo lo entiendo como una falta de respeto para los practicantes y creyentes».
«No creo que ahora que estamos en campaña electoral ni ningún otro momento, los políticos debemos de utilizar las distintas religiones. España es un Estado aconfesional en el que ya cabemos todos y por lo tanto creo que la alcaldesa de Alcázar debe representar a todo el mundo, sean católicos, no lo sean, practiquen, no practiquen… y por eso tomamos esa decisión. Es la primera vez como de tantas otras cosas. No hay que tener miedo a los cambios cuando es para mejorar y seguir avanzando”.





































































