Cabe señalar que durante el transcurso de las mismas se detectó un mayor peso de las nuevas tuberías por lo que se optó por un mejor sistema de sujeción de las mismas para evitar averías en el futuro. La nueva toma flotante tendrá un fácil mantenimiento ya que la rótula que gestiona los desniveles del agua embalsada se autolubrica y toda la instalación cuenta con un sistema de autolimpieza para facilitar su mantenimiento. La reapertura de las tuberías se hizo de forma muy lenta para evitar incidentes, todo ello bajo la supervisión de los técnicos municipales y de los encargados de la empresa que gestiona el servicio, con lo que, una vez finalizado este proceso, se puede afirmar que las obras se han desarrollado de la mejor forma posible, en plazo y sin cortes ni incidencias en la red.
El coste de la obra ha sido de 138.000 € financiados en un 70 % por el Ayuntamiento de Tomelloso y en un 30 % por el de Argamasilla de Alba. La toma flotante es una infraestructura que permite el abastecimiento de agua de Tomelloso y Argamasilla de Alba mediante una tubería que capta el agua de la superficie, siempre con mayor calidad que cuando se captaba del fondo del pantano. Por tanto la toma flotante cumple una función esencial ya que supone el punto de entrada del agua, para después tratarse y llegar con calidad a los grifos de los vecinos y empresas. Ha sido una obra muy específica ya que ha incluido el trabajo de equipos subacuáticos y piezas muy singulares y específicas como la rótula, la más importante de ellas que es la que permite el movimiento de la toma flotante ante las variaciones del nivel del agua del pantano. Con este obra se va a mejorar la captación ya que el proyecto ha incluído dos tuberías con dos entradas de agua.




































































