La moción, que fue el último punto en el orden del día del Pleno ordinario del mes de diciembre, fue la que más polémica suscitó entre Gobierno y oposición. Durante el debate, el grupo popular estuvo a punto de abandonar el salón de Plenos, por sentirse insultados por un concejal del grupo del PSOE que, según dijo Diego Ortega, los llamó “sinvergüenzas”.
Pese a que el portavoz de IU, Antonio Jesús García, entendió la razón argumentada por el PP para no renunciar a su asignación –las asignaciones a los grupos suelen destinarse al mantenimiento de la sede social y el pago de las actividades que los partidos desarrollan en ejercicio de sus funciones- intentó dialogar con el portavoz popular para que, si no toda, contribuyera a la propuesta de Alcaldía con parte de esta asignación; el PP no tuvo en cuenta la propuesta, dudando de su “legalidad” e interpretándola como un “castigo” para la oposición y una “simple estrategia electoral del PSOE”.
Ortega argumentó que la propuesta “repercute de forma clara sobre la oposición, que no recibe ningún sueldo del Ayuntamiento”. Igualmente, aseguró que “no nos importaría renunciar a dietas y comisiones, pero no a la asignación del grupo”.
Desde el PSOE, tanto el primer teniente de Alcalde, Gonzalo Redondo, como la propia alcaldesa, recordaron que el grupo que “más pierde” es el socialista, algo más de 31.000 euros, al tener el mayor número de concejales.
No obstante, el PP increpó a los grupos del equipo de Gobierno proponiendo que en lugar de estas asignaciones “renuncien a su sueldo”, criticando el número y el importe de las liberaciones que la alcaldesa, Rosa Melchor, enumeró de nuevo e hizo públicas. Tras llamar “impertinente” al portavoz popular, que en varias ocasiones no respetó el turno de palabra de los concejales del equipo de Gobierno interrumpiendo sus argumentaciones, sugirió que “tal vez es que usted es un mal gestor y no sabe gestionar su partido, como no supo gestionar el Ayuntamiento, motivo por el que hoy las cuentas están como están y vivimos esta situación. Los gastos de su partido pueden salir de las cuotas de los socios, venta de lotería y otros medios, no sólo de la asignación municipal. Quizá no pueden renunciar a ella porque están viviendo por encima de sus posibilidades”.





































































