Ortega matizó que la citada sentencia dice que tanto la gestión pública, como la mixta, “tienen cabida legal” y que es “una cuestión de voluntad política” que se lleve a cabo en la empresa de Aguas de uno u otro modo, “más que una cuestión jurídica”.
En este sentido, expresó que la voluntad del anterior equipo de Gobierno, del que el PP formaba parte, fue la de optar por una gestión mixta “como única opción para salvar Aguas de Alcázar de la quiebra”; frente a la voluntad del Gobierno actual que es la de revertir el proceso y remunicipalizar.
Sobre la remunicipalización recordó que “tendrá un coste para los vecinos”, ya que a la empresa que participa en la gestión (Aqualia), habrá que devolverle “al menos” el dinero que puso. Una cifra que el PP sitúa entre los 12 y 18 millones de euros. “Las negociaciones con Aqualia que el Gobierno asegura haber iniciado no son más que una cortina de humo, porque saben el coste que supondrá revertir el proceso”.
Ortega aseguró que el conocimiento de estos costes -“que afectarán a los vecinos de un modo u otro, bien en pérdida de servicios o en el incremento de la factura del agua, porque el Ayuntamiento no dispone de esa cantidad”- es lo que está generando “discrepancias” entre los tres partidos del Gobierno local. En este sentido señaló que el PSOE “actúa con prudencia porque sabe que la reversión del proceso de gestión no será fácil”; mientras que Equo “se ve obligado a presionar para justificarse ante sus votantes, ya que el único motivo por el que consiguieron tres Concejalías fue la defensa de la remunicipalización de Aguas”. En cuanto a IU, Ortega valoró que “está en tierra de nadie. En este asunto, ni está ni se le espera”.
El portavoz del PP cree que la alcaldesa, Rosa Melchor, “se encuentra entre la espada y la pared” y que “se está retratando” y “poniendo en entredicho” con el asunto de Aguas, “porque sabe que costará mucho dinero remunicipalizar la empresa”.





































































