


La idea de invitar a Eva Moral a participar en estas jornadas partió de uno de los profesores de educación física del colegio, Javier Torres, que explicó que el objetivo es doble: fomentar el uso del casco en la práctica deportiva y trasladar al alumnado la historia de superación de esta atleta, “porque con sacrificio y esfuerzo es posible conseguir cualquier cosa en la vida”.
Durante toda la mañana de este viernes, 29 de enero, alumnos y alumnas de todos los cursos han compartido unas horas con Eva, que llevó al centro dos de sus vehículos adaptados, la bicicleta y la silla de atletismo.
Lo más pequeños, le regalaron a Eva los dibujos que han estado realizando a lo largo de la semana, los de 3º y 4º de primaria prepararon una entrevista y 5º y 6º han realizado un trabajo sobre una campaña publicitaria para incentivar el uso del casco.
Eva Moral trasladó a niños y niñas su historia personal de superación y como no ha renunciado a su pasión, el deporte, a pesar del cambio que ha experimentado su vida. Una segunda oportunidad que le dio llevar puesto el casco cuando sufrió el accidente, durante una competición, y que Eva valora como “mucho más rica que la anterior”.
“Toda mi vida cambió hace dos años, pero soy muy cabezona y no quería renunciar a mi pasión, el deporte. Al principio cuesta un poco, porque todo es nuevo, pero luego ya no pienso en la silla de ruedas sino en que tengo que entrenar para competir y que quiero ganar”.
Eva valora mucho poder trasladar su experiencia a los más pequeños porque “ellos no ven la silla de ruedas”, algo que demuestran con sus preguntas, más encaminadas a saber cuánto corre la bicicleta adaptada, cómo gira, cómo frena, etc. o se detienen en detalles como las luces que lleva la silla en las ruedas.
El objetivo de Eva, ahora que ha iniciado la temporada de competición, es conseguir mínimas para llegar a la Olimpiada de Río. Asegura que en España “hay que mejorar mucho” en cuanto al deporte paralímpico, porque apenas hay competiciones y obliga a estos atletas a participar en pruebas en otros países europeos. Otra cuestión es el apoyo económico que, en este caso, no se escapa de la tónica general. “Hay muy pocas ayudas y si quieres hacer algo tienes que buscarte patrocinadores privados. Es cierto que, si consigues logros, puedes acceder a becas deportivas; pero el deporte adaptado tiene menos puntos y es más difícil acceder a ellas”.
En cualquier caso, para Eva el deporte ha sido su tabla de salvación y traslada el mensaje que, “sea lo que sea lo que te apasione, no hay que dejar de hacerlo. Si te gusta pintar, pinta; si te gusta bailar, baila y disfruta de ello, porque la vida son dos días”.
































































