Una demostración del convencimiento que tienen de la inocencia del marido de la víctima, es que miembros de las familias de ambos lo han visitado juntos recientemente en la cárcel. En palabras de Tello, después de leer el sumario, cuyo levantamiento ha sido decretado por el juez en estos días, «todavía estamos más convencidos de que no ha sido Javier, porque no hay pruebas, sólo se establece el ingreso en prisión por las declaraciones contradictorias que hizo el día de los hechos en cuanto a los lugares donde estuvo, pero hay que tener en cuenta que ese día padeció un shock traumático al llegar a su casa y encontrarse a su mujer asesinada». El portavoz ha añadido que «ese día no podía ni articular palabra, ni pensar en lo que había hecho, estaba en estado de shock» y es precisamente esas contradicciones las que «el fiscal alega para justificar su ingreso en prisión».
La familia ha podido saber después todo lo que hizo el acusado ese día, en el que «comió con su mujer, de cuatro y media a seis y media estuvo en la oficina, de seis y media a siete y media hizo varias gestiones en una ferretería, en una tienda de ropa, hablando con amigos o comprando en un supermercado, y a las siete y media cuando llegó a su casa es cuando se encontró el cadáver de su mujer apuñalada», ha apuntado José Bernardino Tello.
También saben, y así viene reflejado en el sumario, que «Isabel Ana estuvo ‘wasapeando’ con unas amigas a las seis y diez de la tarde, por lo que el crimen se tuvo que producir entre las seis y diez y las siete y media que fue cuando Javier llegó a su casa». En este sentido, el portavoz ha vuelto a insistir en que en «el sumario no hay ninguna prueba que le vincule con el crimen», y la familia lo que solicita es su puesta en libertad, «porque el hombre está destrozado, no se lo puede creer que esté ahí». Hoy hace un mes que se produjo el asesinato y desde entonces, los primeros días los pasó en el calabozo y desde el 16 en prisión. A la familia no le consta ninguna otra línea de investigación y solicita que se abran.
En estos momentos, los abogados del acusado están redactando el recurso correspondiente, argumentando que «los indicios basados en un estado de shock no son pruebas suficientes para tener a un hombre en prisión, y que las incongruencias en sus primeras declaraciones son debidas al estado en el que se encontraba, que es lo que nos pasaría a cualquiera si llegas a tu casa y te encuentras a tu mujer con varias puñaladas». Según el portavoz de la familia, el marido les contaba el pasado sábado cuando lo visitaron en prisión, que «hasta el tercer día no le saltaban las lágrimas y que ahora ya está dándole vueltas sobre quién lo ha podido hacer, y dice que su único objetivo en su vida, a lo único que se va a dedicar ahora es encontrar a quien hizo esa barbarie».



































































