1. El servicio debe seguir siendo prestado por el Ayuntamiento directamente y sin
intermediarios, y al menos con la misma eficiencia que hasta ahora. Es un servicio que viene funcionando bien, y sin que hasta la fecha conste ninguna queja o reclamación sobre su eficacia ni reproche o duda sobre la competencia profesional y el quehacer de los trabajadores que lo realizan. Con el actual funcionamiento el vecino sale beneficiado, al ser un servicio más cercano y que ofrece mayores facilidades de pago.
2. Se trata de un servicio con profesionales competentes, formados para hacer bien su trabajo, de modo que, si se considera necesario mejorar sus prestaciones, debería reorganizarse para hacerlo más eficiente, y nunca suprimirse. No parece que sea lo más indicado ir recolocando a los empleados municipales en tareas para las que no han sido previamente formados.
3. Somos partidarios del principio de que no debe hacer ningún otro organismo una tarea para la que el Ayuntamiento, como es el caso, está perfectamente capacitado y viene haciendo los últimos casi 20 años desde que una Corporación municipal gobernada entonces por PSOE e IUICAM lo rescatase de la Diputación buscando precisamente la máxima eficiencia y el ahorro de los costos que se venían abonando por el Ayuntamiento por hacer un trabajo que este podía realizar con sus propios medios y con mejores resultados que los que ofrecía entonces la oficina de recaudación de la Diputación.
4. La recaudación debe quedarse íntegra en el Ayuntamiento, y quedarse también el porcentaje de la misma que habría de pagarse a la Diputación si el servicio se prestara por su oficina de recaudación. No queremos que se pierdan además los ingresos que actualmente percibe el Ayuntamiento en concepto de recargo de apremio y de intereses de demora, que suponen una cuantía importante (en 2014 fue de 440.000 euros y en 2015 de 283.000 euros).
5. Desde que la recaudación fue rescatada para el Ayuntamiento, hace ya casi 20 años, el servicio mejoró sustancialmente. La oficina de la Diputación, dicho sea con todos los respetos, ni ofrece mayor rendimiento ni es más eficaz que nuestro servicio, y por eso lo recuperamos en su día. Si entonces se consideró una buena decisión, ¿qué ha cambiado ahora?
6. Consideramos que es una política errática defender la recuperación de servicios antes
‘externalizados’ y, a la vez, hacer lo contrario. Lo que ahora se propone es volver a situaciones anteriores que costó mucho esfuerzo revertir.
No creemos, por lo demás, que sea tarea de las Diputaciones provinciales sustituir a los Ayuntamientos en la prestación de servicios que estos vienen realizando adecuadamente.
7. En las bases del Acuerdo de Gobierno de EQUO y el PSOE se dice:
6. Defenderemos la gestión directa de los Servicios Públicos Municipales.
34. Estableceremos medidas de racionalización del gasto público en todos los servicios municipales con la finalidad de que el dinero público debe repercutir en la mejora de la calidad de vida de nuestros vecinos y vecinas.
35. No contratar ningún servicio externo por parte del Ayuntamiento siempre que este pueda ser cubierto por funcionarios capacitados. En aquellos servicios para los que sea necesaria la contratación externa será necesario el consenso previo en el Equipo de Gobierno.
8. El grupo de concejales de Equo, por tanto, no apoyará que un servicio que en la actualidad se presta directamente por el Ayuntamiento sea externalizado, bien a cualquier otra administración o a una empresa privada.





































































