Aunque el borrador de los Presupuestos Municipales de 2016 aún “está cogido con hilos”, como dijo Redondo, la realidad del Ayuntamiento hará que el montante final sea “inferior” a los últimos aprobados por el PP, correspondientes al ejercicio 2014 y que ascendieron a 30,8 millones de euros.
Esto se debe, según explicó el primer teniente de alcalde, a que los anteriores gestores municipales “elaboraron unos presupuestos ficticios en los que se inflaron los ingresos y con los que han conseguido que las cuentas de 2014 arrojen un déficit de 6,5 millones de euros”.
En cualquier caso, Redondo aseguró que el actual equipo de Gobierno “no utilizará como excusa la nefasta situación en que dejó el PP el Ayuntamiento” y que están trabajando en “buscar soluciones” y “paliar” la economía municipal que esperan esté equilibrada antes de los dos próximos años.
El edil socialista recordó la situación con la que se encontró su equipo de Gobierno cuando accedieron al Consistorio en junio de 2015. Además de unos presupuestos prorrogados y un déficit de 6,5 millones de euros, partidas como la de gasto de personal se encontraba gastada en el 66% y otras como las transferencias de capital (subvenciones a colectivos) “ya estaban agotadas”. Aseguró también Redondo que se encontraron con “un gran número de facturas sin pagar” por un importe cercano a los 8 millones de euros, 2.685.000 euros de ejercicios anteriores a 2015 y 5.251.000 euros correspondientes a los meses de enero a junio de 2015. Entre estas facturas, gastos fijos mensuales, limpieza viaria y recibos de luz. Un “desajuste” que, restando los 8,4 millones de euros de la hoja de arqueo, dejaban sin cubrir un gasto cercano a los 12 millones (11.790.000 euros).
Las «soluciones» a las que aludió Redondo pasan por la reducción de gastos como las liberaciones de concejales, personal de confianza y asignaciones a los grupos municipales, así como la licitación pública de todos los contratos de servicios que requiera el Ayuntamiento. Además de «ahorrar» en partidas que «no sean prioritarias», como los gastos de protocolo, publicidad y propaganda. A la reducción de gastos se añade la «ligera» subida de impuestos para aumentar los ingresos municipales, «sin tocar prestaciones que tienen que ver con la atención a las personas, como la Ayuda a Domicilio, ni las bonificaciones aplicadas con este mismo fin». Igualmente, señaló que se «reducirá» el pago de horas extraordinarias a los funcionarios y «trataremos de refinanciar la deuda bancaria, con el fin de reducir los importes que se vienen pagando en este concepto mensualmente por el Ayuntamiento».
Redondo concluyó diciendo que «esta es la forma de actuar de un Gobierno responsable».





































































