Finalizadas las Jornadas de ‘Entre pucheros y porrones’, la sección de hostelería de Asecem sigue ideando actividades para ofrecer nuevos alicientes a sus clientes durante los fines de semana. Ahora es el turno del vino y la croqueta, un plato típico de la cocina española que gusta a grandes y pequeños, que admite múltiples versiones y que suele servirse como tapa o aperitivo.
En la presentación de las Jornadas, el presidente de Asecem destacó que el sector hostelero es “muy dinámico” y tiene proyección en toda la comarca, por lo que este tipo de actividades “hacen más agradables los fines de semana e incentivan el consumo”.
Javier Vaquero, vocal de la Comisión de Hostelería de Asecem, explicó que, aprovechando el Concurso Regional de Vinos, han decidido realizar estas jornadas, rindiendo homenaje a “un plato que está en todos los establecimientos” y que aporta un valor añadido para los visitantes que se acerquen hasta la localidad durante el fin de semana.
No se ha establecido ningún precio y cada local podrá optar por presentar libremente sus croquetas, en pincho o ración, acompañadas siempre de vino.





































































