En la estafa participan tres individuos con el siguiente “modus operandi”: Los estafadores abordan a un conductor de avanzada edad diciéndole que les ha dado un golpe con su vehículo (al que previamente le han hecho una marca a modo de roce con una goma o un rotulador posiblemente). A continuación le piden la documentación del seguro del coche para realizar el parte; simulan llamar por teléfono a la compañía de seguros, pero es otro individuo compinchado el que contesta al oro lado del teléfono, que insta a la víctima a que pague en efectivo una cantidad de dinero para evitar más líos y papeleos, manifestando que al ser un vehículo extranjero el perjudicado, es más fácil hacerlo de este modo y que la compañía de seguros le compensará el dinero lo antes posible.
En el caso de Alcázar de San Juan incluso han acompañado a la víctima a la entidad bancaria con el fin de retirar el dinero.





































































