En rueda de prensa, Fernández ha indicado que la «ansiedad» de estos padres de enfermos mentales es «entendible» y que el Gobierno «les ha atendido» y les ha dado una solución «provisional», como es la utilizar de instalaciones «infrautilizadas» del municipio «para que al menos provisionalmente puedan realizar sus actividades y estén bien atendidos».
La socialista, que ha dicho que se toman este tema «muy en serio», ha agregado que el Ejecutivo regional retomará esas obras en cuanto pueda, recordando que «a este gobierno le toca gestionar la urgencia de colectivos humillados durante cuatro años».
Blanca Fernández ha dicho entender que la solución que se les ha ofrecido «no sea la deseable» pero «es la que se les puede ofrecer» por el momento, y ha mostrado su disposición a reunirse con el colectivo si les piden una reunión para abordar este asunto.





































































