


Con el fin de conseguir la implicación de los vecinos en el Plan de Integración, se constituyó este martes la Asamblea Vecinal en la que están representados, además de la asociación de La Pradera, diferentes colectivos del barrio y los agentes educativos que trabajan con los niños y niñas del barrio, como los colegios ‘El Santo’ y ‘Gloria Fuertes’.
La Asamblea trabajará conjuntamente con el Ayuntamiento y los representantes municipales realizarán visitas periódicas al barrio para trasladar las gestiones y acciones que estén llevando a cabo para dar vida al Plan de Integración; al tiempo que recogerán las opiniones y demandas de los vecinos de La Pradera.
En este sentido, la alcaldesa trasladó a la Asamblea los pasos que se han dado en los últimos meses con el fin de desarrollar el citado plan. Entre ellos, la visita a un barrio de la ciudad de Cuenca que presenta algunas similitudes con la problemática de La Pradera y en el que ya están llevando a cabo un plan similar al que se tiene intención de poner en marcha en esta zona de la localidad.
“Hemos conocido esta experiencia de inclusión, que está dando resultados muy positivos, porque los vecinos están muy implicados y trabajando por ello. Esa es la idea que nosotros tenemos para La Pradera, para conseguir las mejores condiciones de convivencia que hagan que las diferencias culturales supongan una ventaja, no un problema”.
También señaló Melchor que, a través de la Consejería de Bienestar, se incorporará el plan en la solicitud de fondos europeos, como así solicitaron en una reunión con su titular. Una financiación que, de materializarse, permitirá iniciar más rápidamente acciones concretas.
Igualmente, a través de la práctica deportiva, se potenciará la integración de los vecinos de La Pradera con el resto de la población, como a través de la pista de petanca recientemente inaugurada. “El deporte puede ser un buen revulsivo también para este barrio”.
En cualquier caso, el primer objetivo es garantizar la implicación de los vecinos para intentar racionalizar la convivencia y normalizar la situación del barrio, para integrarlo después con el resto de la ciudad. La alcaldesa explicó que le gustaría que al final de la legislatura el plan esté en funcionamiento y “se haya conseguido la inserción total de La Pradera con el resto del pueblo y que sus vecinos, igual que los de cualquier otro barrio, se sientan orgullosos de vivir allí y no como ha podido pasar en otras ocasiones”.





































































