El Consejo de Administración de Recevin está conformado por representantes de los tres mayores productores de vino de Europa: España, Portugal e Italia. El objetivo de la red es fortalecer el sector vitivínicola, promocionando y difundiendo los diferentes territorios que se dedican a la producción de este producto.
De forma extraordinaria, celebraron en Alcázar de San Juan una de sus reuniones estratégicas, coincidiendo con la celebración de la X Feria de los Sabores.
La alcaldesa alcazareña, Rosa Melchor, manifestó su “seguridad” en el funcionamiento de esta red europea, señalando que “trabajando conjuntamente todos los países productores, emprendiendo proyectos juntos, se beneficiarán todas las ciudades del vino, también Alcázar de San Juan”.
En la actualidad, Recevin representa a un total de 800 ciudades europeas, principalmente de España, Portugal e Italia, aunque también algunas de otros países de una forma menos significativa. El actual presidente de Recevin, el portugués José Calixto, elegido ahora hace escasamente un mes, comentó que el objetivo de la red es “seguir creciendo” y aglutinar un mayor número de ciudades productoras de vino de otros países europeos.
“El vino es una fuente de riqueza que debe ser los cimientos para el crecimiento económico de Europa y de La Mancha”, aseguró Rosa Melchor que explicó que, a través de Recevin, se pretende “tener más fuerza en Bruselas, que se nos reconozca como lo que somos, los mayores productores de vino del mundo y tengamos voz donde se toman las decisiones, en el Parlamento Europeo”.
Este fue el motivo central de la reunión que se ha desarrollado en Alcázar, preparar la estrategia que presentarán en Bruselas, con proyectos relacionados con el enoturismo –leit motiv de la red para valorizar el sector vitivinícola y divulgar los territorios- pero también con el desarrollo y la diversificación del sector, como puede ser el Plan de Biomasa o el avance tecnológico.
Calixto, que ha tenido ocasión de conocer la Feria de los Sabores, señaló que este tipo de iniciativas “son muy importantes para poner en valor lo que nos distingue a cada país, con productos universales como pueden ser el queso o el vino, pero que en cada zona tienen su propia identidad”.






































































