San Isidro llegó hasta su ermita en el cerro acompañado por caballos, música, tractores y remolques engalanados y por el resplandeciente sol que lució en la mañana del domingo, 15 de mayo, a pesar que los días previos la climatología jugó una mala pasada en Alcázar.
El patrón de los agricultores salía de San Francisco a las doce del mediodía, tras la celebración de la función solemne en la que estuvieron presentes, junto a la alcaldesa alcazareña, miembros de la Corporación Municipal.
Numerosos alcazareños y alcazareñas subieron hasta el cerro de San Isidro para disfrutar de la tradicional romería. Algunos de ellos, especialmente los más pequeños, lo hicieron ataviados con los tradicionales trajes manchegos.




































































