


Quintanar se ha vestido de gala este fin de semana para dar la bienvenida a una de las fiestas más entrañables y tradicionales de la localidad como es la llamada “Subida de la Virgen”. Cada año, por Domingo de Pentecostés, la Virgen de la Piedad, patrona de la población sale de su ermita de intramuros para visitar la ermita de extramuros a las afueras del municipio.
Así, el sábado, tuvo lugar la primera parte de la procesión donde la mayordoma mayor, en esta ocasión, Isabel Mota, acompañada por el resto de miembros de la Mayordomía, la autoridades civiles y religiosas y por supuesto, la imagen de la Virgen de la Piedad portada en andas; y al compás de los compases interpretados por la Banda Sinfónica Municipal, recorrieron las tradicionales calles que desde antaño recorre la imagen de la patrona hasta llegar a la Ermita de Extramuros, donde de forma insólita, durante toda una noche, coinciden las dos imágenes de la patrona que existen en Quintanar. En las inmediaciones, los vecinos y vecinas disfrutaron también de una verbena en un ambiente distendido y donde el tiempo dio una tregua para su celebración.
El día grande para la localidad fue ayer, domingo de Pentecostés. El alcalde y concejales del equipo de Gobierno municipal recibían en el Ayuntamiento a la Reina y Damas de las Fiestas y a la Mayordomía de la Virgen que llegaba acompañada de la Banda Sinfónica Municipal. Precisamente, el primer edil quintanareño, Juan Carlos Navalón manifestaba que esta fiesta se trata de un tradición más que centenaria y de la que todos los quintanareños y quintanareñas disfrutan. “Es un día en el que todos los hijos de Quintanar agradecen y apoyan a su patrona la Virgen de la Piedad, porque todos los quintanareños llevan a su patrona en su corazón”. Deseó que el día fuera muy bueno para que la Virgen luciera en todo su esplendor.
Desde el Consistorio, el cortejo partió, en pasacalles, hacia la ermita de extramuros donde, en una carpa, instalada para la ocasión, desde hace ya tres años, se celebró la Eucaristía en honor a la patrona. La imagen de la Virgen entró en la carpa entre fuertes aplausos y vítores de los fieles allí presentes.
Al inicio de la celebración eucarística, Isabel Mota, mayordoma mayor, se dirigió a todos sus paisanos, presentes en la misa, para transmitirles cómo está viviendo su experiencia como mayordoma de la Virgen de la Piedad y el Cristo de Gracia. Isabel tuvo palabras de recuerdo para sus padres pues explicaba que siendo mayordoma cumplía uno de los sueños de sus padre que siempre había querido servir a su patrona. Asimismo, Isabel animaba a todos a formar parte de la Mayordomía “de esta gran familia que tiene un único fin que no es otro que servir a nuestros santos patrones”. Por último también quiso hacer hincapié en el trabajo que se realiza desde la Mayordomía y afirmaba que todo lo que se hace “se hace desde el corazón y con la mejor de las intenciones para intentar mejorar”.
Los actos en honor a la Virgen de la Piedad concluían la tarde del domingo con la procesión de la imagen desde la ermita de extramuros hasta su ermita en el pueblo donde permanece el resto del año. Se trata de una de las procesiones más vistosas pues además de las autoridades, files y devotos que acompañan a la imagen, también participan los niños y niñas que este año han hecho la Primera Comunión. La Virgen de la Piedad recorrió de nuevo las calles de Quintanar por donde le dedicaron altares y cánticos que embellecían aún más el recorrido.



































































