En un principio el concurso se había programado par el 7 de mayo, explica Rafael Angora, organizador del concurso, el fin de semana anterior a la celebración de San Isidro, pero no pudo realizarse por la proliferación de tormentas. Pero la Hermandad decidió que se celebrase el concurso, aunque fuese después, como una forma de impulsar la actividad relacionada con su patrono, como también ha previsto otras iniciativas alrededor de esta fiesta.
Una comida de caldereta de cordero para los socios de la hermandad acompañó a la entrega de trofeos, que se realizaba en la propia ermita de San Isidro, con la presencia de la empresa organizadora, el secretario de la Hermandad (ya que el presidente se encontraba fuera de la localidad) y dos concejales, el de Régimen interior, Rubén Arias (todavía convaleciente de su reciente intervención quirúrgica) y la segunda teniente de alcalde, que también desempeña las competencias de Agricultura, Rosa Idalia Cruz Campo.
El concurso tuvo una participación más alta de la esperada por la organización, ya que hubo bastantes inscripciones de última hora. Había dos modalidades, una era de arada, consistente en la realización de un surco en un terreno inclinado para dificultar la localización de puntos de referencia cercanos. El más recto gana. La otra modalidad era el manejo de remolque, que consiste en realizar marcha atrás un circuito de entre 150 y 200 metros. Gana quien lo hace con menos maniobras, sin pisar las líneas blancas y en un tiempo que se penaliza cuando supera los cinco minutos.
Efectivamente, los primeros clasificados de los dos concursos eran forasteros. En el circuito de remolque el primero fue José Ángel Carnicero, de Pedro Muñoz, el segundo Francisco Javier Martínez, de Tomelloso, y el tercero Francisco Romero, de Alcázar. En la modalidad de Arada ganó Ramón Benito (de Tomelloso) seguido de Jesús Ángel Quiralte y José Maria Abengózar, ambos de Alcázar de San Juan.





































































