“La laicidad no es lo mismo que la aconfesionalidad del Estado que ya reconoce la Constitución española”, expresó García Villajos. “La aconfesionalidad defiende la libertad de culto que tienen todas las religiones y el laicismo es una ideología que pretende acabar con las manifestaciones públicas de fé, un derecho que tienen todos los creyentes de cualquier religión. La laicidad es la estrategia de la izquierda para negar la fé y pretende una desamortización. Al PP nos preocupa que se instale un observatorio de laicidad, que no es otra cosa que una comisaría política para vigilar y controlar ¿qué? ¿las manifestaciones de fé de los vecinos?”.
García Villajos dijo que la alcaldesa “quitó la voz a los vecinos” en el Pleno “que defendían su libertad religiosa”. Explicó además que la Constitución establece la “colaboración” con las diferentes confesiones religiosas y que se “trataron de utilizar” las palabras que el Papa pronunció en Brasil, un Estado laico, en un contexto “muy diferente que ya separa Iglesia y Estado y defiende la libertad de culto de todas las religiones”.




































































