Con el pregón que se celebró el pasado sábado, 11 de junio, en el Salón Noble del Ayuntamiento, se dio el pistoletazo de salida a las Fiestas de Moros y Cristianos 2016, declaradas recientemente Fiestas de Interés Turístico Regional. Un nombramiento que el presidente de la asociación Al-Kasar, José Luis Carneros, considera “un respaldo importante que aporta a la fiesta un sello de calidad”. Unas fiestas que este año contarán con mayor participación, con la suma de nuevos colectivos de la localidad, y con la novedad de un espectáculo de lucha en la Plaza de Toros, el sábado 25 de junio, como broche de oro del gran desfile.
La alcaldesa alcazareña, Rosa Melchor, que acompañó a la asociación en su pregón, señaló que este acto cuenta con un componente emocional para ella, ya que fue el primero en el que hizo acto de presencia, en 2015, ya como alcaldesa. Volvió a manifestar su “orgullo” por el título regional y aseguró que, al igual que los Carnavales, los Moros y Cristianos son “las fiestas más peculiares de Alcázar de San Juan y vamos a apoyarlas para reforzarlas y que no se pierdan”.
En cuanto al pregón, fue uno de los más redondos y emotivos de los últimos años; tanto por el magnífico recorrido musical que realizó la Camerata Cervantina por las músicas medievales populares de La Mancha, fruto de la mezcla de la cultura árabe y cristiana, como por el homenaje que se le rindió al socio recientemente fallecido, Luis Romero. Desde la presentación del cartel, elaborado como todos los años por Salvador Samper, la emoción ya estuvo servida. La imagen encargada de anunciar las Fiestas de Moros y Cristianos 2016 es la de Luis Romero, ataviado con su traje de jenízaro. Además, tras el pregón y la entrega de galardones a capitanes y abanderadas, la familia de Luis recogió la estatuilla que otorga a este socio el nombramiento como caballero de honor de la asociación, a título póstumo.
Las Fiestas de Moros y Cristianos 2016 ya han sido anunciadas, en unos días se presentará también la revista de fiestas y una exposición fotográfica y, en tan sólo una semana, las filas de cristianos y moros llenarán de alegría y colorido las calles de Alcázar; en un año en el que accidentalmente coinciden con la jornada electoral.




































































